Proyectos mineros incentivan el desarrollo económico y social de las localidades donde operan
- Manuel Yanez

- Jun 9, 2022
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Las materias primas y minerales son cruciales para la economía actual. Forman una base industrial sólida que permite una amplia gama de productos y aplicaciones que se utilizan en la vida cotidiana y las tecnologías modernas.
A su vez, el desarrollo de la actividad minera es un factor que coadyuva en el desarrollo económico y social de las localidades donde opera. La industria minera ofrece salarios 39% superiores al promedio nacional y en algunos casos capacita personas para el desarrollo de habilidades productivas.
Prácticamente la totalidad de los bienes de consumo y de los servicios demandados requieren del empleo de metales y minerales. No sólo en los subsectores de la economía más tecnificados o los servicios digitales, inclusive el sector primario precisa de un flujo constante de este tipo de materias primas para operar.
Se usan en maquinaria y herramientas, redes logísticas de distribución, servicios fitosanitarios o veterinarios.
Ante el crecimiento de la demanda de minerales y la preocupación por el impacto ambiental, el sector minero se comienza a orientar hacia la “minería responsable”.
El primer aspecto de este enfoque es optimizar las técnicas de reducción de impactos y riesgos ambientales, así como internalizar sus costes. Ello también implica considerar la integración paisajística de las instalaciones, medidas de restauración y regeneración de los sistemas vivos del entorno.
La segunda condición es que se desarrollen e incentiven las oportunidades de generación de empleo y riqueza para la población local. Considerar estos factores permite que las comunidades puedan transitar hacia otras actividades productivas una vez terminada la vida de la mina.
Entre las principales áreas en las que se puede crear valor a largo plazo está la infraestructura, la generación de empleo y la inversión social.
Actualmente, la minería en México genera 379,000 empleos directos y 2.27 millones de empleos indirectos.
Las empresas mineras que operan de forma responsable invierten en el desarrollo de habilidades para que las personas que deseen emplearse desarrollen capacidades y así crear una futura fuerza laboral.
Incluir a las comunidades de operación en la cadena de suministros genera empleo y medios de subsistencia como solución económica a largo plazo para dichas comunidades.
Adicionalmente, la inversión de las empresas agrega valor a las comunidades, ya que obtienen un mejor nivel de vida y servicios básicos en las cercanías.





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